Cuanto miedo tenemos al parto. Cuanto nos bloquea. Cuanto nos impide confiar

El parto es un proceso fisiológico, que forma parte de la esfera reproductivo-sexual de la mujer. Es algo para lo que nuestros cuerpos de mujer estás perfectamente preparados y diseñados. 

De la misma forma que somos capaces de gestar un bebé en nuestro interior, que crece durante 9 meses en un proceso que parece mágico, somos capaces de parirlo. Porque es lo que de forma natural tiene que pasar. La vida siempre lucha por propagarse. 

Nuestros cuerpos saben parir y nuestros bebés saben nacer. 

LOS MIEDOS PUEDEN BLOQUEAR TU PARTO, ¿LO SABÍAS?

El parto funciona desde nuestro “cerebro primitivo”, el que compartimos con el resto de mamíferas. Lo que nos diferencia de ellas es el neocortex o “cerebro pensante”, nuestra mente. Aquí es donde se desarrollan los pensamientos mentales complejos, la regulación de las emociones y el EL MIEDO.

Como animales, podemos reconocer estímulos peligrosos. Estos llegan a nuestro cerebro primitivo y desencadenan una respuesta de lucha o huida. Nuestras hormonas del estrés aumentan y estamos preparadas para salir corriendo. 

Si cualquier hembra animal está de parto y se desencadena esta respuesta, el parto se parará. El cuerpo entiende que hay un peligro ahí fuera y no es un lugar seguro para que nazcan sus crías. A las mujeres, nos ocurre LO MISMO. 


Pero es que además, nuestra mente humana tiene la función de generar PENSAMIENTOS y de almacenar CREENCIAS. Nuestros pensamientos tienen un efecto directo en el cuerpo. Tienen la capacidad de mantenernos en paz y tranquilidad o de ponernos en tensión y activar nuestras señales de alarma.

Cuando esto ocurre, además de aparecer un pico de adrenalina y la respuesta de huida, nuestro neocortex se pone a trabajar y genera un plan de acción que nos permita escapar de la forma más rápida en función de nuestras circunstancias. Aparece el MIEDO

¿POR QUÉ NOS DA TANTO MIEDO EL PARTO?

El parto nos da miedo por una combinación de factores. 

Es fundamental nuestra historia de vida previa. Puede ser que hayamos pasado por experiencias que nos han generado miedos y que, incluso de forma inconsciente se nos despierten en el proceso del parto. Es importante tener presente que hay una parte de los miedos que puede ser que no se manifiesten hasta ese día. 

Lo que sí sabemos con certeza es que nos enfrentamos a una experiencia desconocida, por lo que nuestra mente va a intentar protegernos de ella generando miedo. Por otra parte, desde que nacemos, hemos ido incorporando creencias. Esto es incontrolable y natural. No vivimos en una burbuja. Todo está bien y es perfecto tal cual es. Cada una vivimos nuestro proceso con lo necesario para ir creciendo y evolucionando. 

El problema es que las creencias limitantes sobre el parto pueden desencadenar respuestas de MIEDO que lleguen a bloquear el proceso fisiológico y natural del parto. 

En el parto (sobre todo si es el primero) te lanzas por un precipicio sin saber lo que vas a encontrar y eso asusta a tu mente, que generará el miedo para intentar protegerte. 

Pero, además, llevas contigo una mochila de creencias que has ido aprendiendo y con las que has formado una idea de lo que tú “crees” que es el parto.

Cuando la mochila acompaña y viene con herramientas, el salto al vacío incluso se disfruta. Cuando la mochila juega en tu contra, muchas veces prefieres no saltar. Y esto bloquea el parto. 

Lo positivo de todo esto es que… puedes modificar esa mochila y llenarla de herramientas que te sean de ayuda.

¿ENTONCES EL OBJETIVO ES EVITAR LOS MIEDOS PARA QUE NO APAREZCAN?

Para nada, todo lo contrario. Los miedos son humanos. Es natural que los tengas y que ese día se pasen a saludarte. Son un mecanismo de defensa ante lo desconocido. Tu mente te protege ante algo a lo que nunca se ha enfrentado (aunque ya tengas hijos, tus siguientes partos van a ser experiencias completamente diferentes). Va a generar pensamientos que te mantengan en tu zona de confort, en lo que ya conoce. 

El objetivo no es que las creencias no existan (eso es prácticamente imposible) o que el miedo no aparezca (es una respuesta fisiológica y humana). El objetivo es hacer nuestros miedos CONSCIENTES y trabajarlos para conocerlos. 

Cuando evitamos algo, solo estamos poniéndolo a la sombra, pero sigue ahí. Y te aseguro que de cara al parto. lo más recomendable es que los conozcas, porque escondiéndolos es fácil que ese día te jueguen una mala pasada. 

Dar luz a los miedos te va a permitir generar herramientas para poder enfrentarlos. Y eso es PODER. La cosa cambia y puedes hacerte dueña del proceso, siendo consciente de que tu mente no eres tú. Tienes la capacidad de transformar esos pensamientos y permitirte vivir el parto desde el cuerpo. 

Cuando haces conscientes tus miedos te das cuenta de que tú no eres esos miedos, no son reales, sino que son generados por tu mente. Y desde aquí descubres que puedes controlarlos y no dejar que te dominen. 

El miedo está en tu mente, pero el parto sucede en tu cuerpo.

Desde aquí podrás SOLTAR, CONFIAR, ENTREGARTE Y PARIR.

¿CÓMO PUEDO HACERLO?

Hay diferentes formas de trabajar los miedos durante el embarazo. En mi consulta podemos hacerlo mediante afirmaciones positivas. Un trabajo muy potente y enriquecedor que te servirá para programar tu mente de forma inconsciente hacia una visión del parto con mucha más confianza. 

Tu acompañante también puede hacer el trabajo, si le apetece. Los papás o acompañantes también tienen sus miedos y es muy beneficioso que se hagan cargo de ellos. 

Si te interesa reservar una sesión para trabajar los miedos puedes hacerlo aquí. 

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